| Usted está en : Portada : Crónica | Lunes 28 de mayo de 2007 |
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| Comprometió dos millones de pesos en favor de un pequeño aquejado de fibrosis quística |
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César Silva Alvarado es un "viejo" conocido de la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la Policía de Investigaciones, donde registra más de 40 denuncias en su contra por estafas que van desde promoción de eventos falsos, hasta ejercicio ilegal de las profesiones de abogado y veterinario. Por eso fue que la incredulidad invadió ayer al comisario Juan Ramírez, jefe de la Bridec de Osorno, cuando se enteró a través de este Diario que Silva aparecía nada menos como un "benefactor", posando con todo el plantel albo con el cual se concentró y tomó fotografías, tras comprometer dos millones de pesos en documentos pagaderos en junio próximo, en el marco de la campaña de ayuda al pequeño hijo del ex seleccionado nacional Fabián Guevara, aquejado de una grave afección pulmonar. El mismo hombre que en 2005 se hiciera conocido como el "ciego estafador", tras ser descubierto prestando asesorías legales a personas de escasos recursos en la ciudad, sorprendió a todos ayer al presentarse en la capital como un "pequeño empresario del rubro inmobiliario" y decirle al volante colocolino Giovanni Hernández que había nacido en Colombia, en donde vivió hasta los 14 años, lo que le granjeó la simpatía del talentoso jugador del "Cacique". Lo que el "cafetero" no sabía era que en agosto de 2005, Silva fue detenido en el marco de una investigación por estafa contra 15 jóvenes, a quienes les ofreció contratos laborales en promociones, previo pago a su persona de 3 y 5 mil pesos por concepto de gastos varios. A esto, sumaba varias denuncias por contratos de arriendo incumplidos y las ya consabidas promociones falsas de eventos. De hecho, se le vincula al engaño de que fue víctima el Osorno Lawn Tennis en febrero de este año, con la supuesta visita del tenista Guillermo "Mago" Coria, aunque sobre esto último no existen denuncias en los Tribunales.
RADIO W Contactado por este Medio, la producción de la "subasta solidaria" en beneficio del hijo de Guevara, en Radio W de Santiago, mostró su sorpresa al conocer los tristemente célebres antecedentes de Silva. En todo caso, aseguran que ellos sólo actuaron como medio para realizar la subasta y que después se hizo el contacto con Guevara. Ante los productores del evento solidario, el osornino argumentó que su donación se debía a su pasión futbolera, su afición a esa radioemisora, pero sobre todo, porque se condolió con el sufrimiento del pequeño Fabián. César Silva se ganó el derecho a compartir con los jugadores y cuerpo técnico albo toda la previa al clásico con Universidad Católica, al comprometerse a donar primero un millón de pesos y luego, con su devolución de impuestos prometer otra suma igual, todo pagadero en el mes de julio. Silva arribó el viernes a Santiago en compañía de una prima e inmediatamente se presentó en el Monumental, donde el mismo técnico de Claudio Borghi le agradeció personalmente su gesto. El osornino dijo además en la capital que entre su penumbra ocular, es capaz de distinguir algunos rasgos, algo que sin duda fue una noticia sorprendente para los muchos que durante años lo creyeron totalmente ciego en Osorno. Luego de que los jugadores albos le firmaran una camiseta que lució orgulloso para la foto de rigor, fue invitado al Estadio durante el partido de ayer, donde ocupó un asiento privilegiado. Las noches previas al encuentro las pasó en el hogar de la familia Guevara, a la que ilusionó con el gesto humanitario que les permite sobrellevar en algo el costoso tratamiento de la fibrosis quística pulmonar que aqueja al pequeño Fabián, de diez años de edad.
SU HISTORIA La pasión de Silva por el deporte es de larga data. En 1998 se convirtió en el "regalón" del técnico argentino de Provincial Osorno Abel Moralejo y de varios otros jugadores del primer equipo, entre ellos José Luis Díaz (hoy en Cobreloa). En esos años, el no vidente aún no mostraba la faceta que lo iba a hacer famoso en la ciudad. Su primera incursión conocida, entre las muchas acusaciones de estafa que registra, se remonta a 2001, cuando montó una empresa de camiones que supuestamente se instalaría en el Parque Industrial Anticura. Para tal efecto, comenzó a buscar guardias de seguridad para que resguarden las instalaciones, los que previamente debían cancelarle un seguro. El tema le generó su primer cara a cara con la justicia. Años después, fue acusado de simular un auto robo en su hogar para cobrar el seguro, no obstante la más célebre de todas se registró en 2005, cuando arrendó una casa en la población Matthei e inmediatamente después comenzó a subarrendarla, cobrando a los interesados el mes de garantía correspondiente. Este caso también llegó a la Fiscalía local -ver nota lateral-. El año pasado, Silva volvió a hacer noticia al vender corderos en su hogar, los que supuestamente repartiría a domicilio antes del Año Nuevo. Una de las 15 jóvenes que interpuso una denuncia en su contra en 2005 y que motivó la detención de Silva el 7 de julio de ese año, recuerda detalles del convincente actuar del no vidente. "Varias amigas y otras niñas llegamos al ver los avisos publicitarios que puso en supermercados y también en medios de comunicación. Una vez en su casa, él nos pedía entre tres y cinco mil pesos, tras lo cual se comprometía a gestionar los contratos de trabajo en equipos de promotoras de eventos, lo que nunca se materializó". un domingo ¿cualquiera? Ayer, Silva estuvo en el Estadio Nacional junto a Fabián Guevara, quien luego lo fue a dejar al terminal de buses. Vía telefónica, el ex futbolista de Palestino, la Universidad de Chile y Colo Colo dijo que el osornino le entregó los documentos de la donación. "Eso ya está todo arreglado", dijo, agregando que documentó el millón de pesos de su parte y otra cifra similar de un "socio" del rubro de los muebles. "César se hizo figura acá", aseguró. En tanto, en contacto con El Diario Austral y mientras esperaba el bus que lo traería de vuelta a la ciudad, Silva se mostró "feliz" y dijo que incluso tenía un video como recuerdo. -¿Ya le entregó el dinero a Fabián Guevara? -Claro, si quiere puede llamarlo. Le entregué un millón primero y el otro recién. -¿Y cómo le pagó? -En dinero, poh. -¿En efectivo? -Claro. -Acá algunos aluden a su pasado un poco oscuro y desconfían de usted... -Sí, pero es cosa de ellos, yo nunca he hecho nada. -Usted es pequeño empresario del rubro inmobiliario.. -Sí. -¿Y dónde trabaja? -Trabajo en mi casa.
Imputados por estafa arriesgan sanciones de acuerdo al monto total del delito cometido
El fiscal jefe del Ministerio Público de Osorno, abogado Alejandro Ríos, señaló que las penas a las que se arriesga una persona investigada por los delitos de estafa van a depender del monto por el cual se cometió el delito. De hecho, explicó que una persona que estafa por un monto menor a las 4 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), vale decir, por menos de 128 mil pesos aproximadamente, puede arriesgar una sanción que va desde los 61 días a los 4 años de presidio, mientras que si cometió el ilícito por una suma que supera la cantidad anteriormente señalada, las penas podrían ascender a los 3 años de presidio. Además, el fiscal jefe señaló que en Osorno son recurrentes las denuncias por estafa, siendo las más habituales las que tienen relación con apropiación indebida.
ESTAFADOR César Silva, apodado popularmente en Osorno como el " ciego estafador", y quien en su amplio prontuario posee más de 40 denuncias por diferentes estafas con sumas inferiores a las 4 UTM, hecho por el cual arriesga sanciones menores. Muchas de sus causas se encuentran entrampadas en diferentes juzgados de la ciudad, puesto que varias de las personas que se han querellado contra el sujeto desisten de continuar con las investigaciones que en algunas oportunidades se tornan engorrosas, quedando estas finalmente archivadas por la falta de interés de las propias víctimas.
En 2001, César Silva contrajo matrimonio y los pormenores de la fiesta son recordados hasta hoy. Primero, los partes anunciaban la fiesta en las que hoy son las instalaciones de la Universidad San Sebastián, no obstante, a última hora todo se cambió al Salón de Honor de la Quinta Compañía. Un conocido abogado de la ciudad que participó en el evento, recuerda que llegó mucha gente, porque en ese tiempo se le tenía mucho cariño al minusválido. Los problemas comenzaron en la mitad de la fiesta, cuando el hombre que colocaba la música, más el banquetero y los dueños del local, se dieron cuenta de que podían estar siendo víctimas de un engaño. "La fiesta se detuvo un instante, César dio explicaciones, y de ahí todo siguió su curso", recuerda el profesional que no se daría cuenta hasta el día siguiente de que él era parte de las explicaciones. "Al otro día empezó el desfile en mi oficina de garzones, el banquetero, el DJ, el taxista que trasladó a los novios y la señora que había hecho la torta, porque César Silva les había dicho que a mí me había pasado el dinero para pagar su matrimonio. Di explicaciones todo ese día a las víctimas del engaño", recuerda el abogado. Otro caso es el que afectó a un periodista en 2005. "Estaba buscando dónde vivir acá cuando llegué trasladado desde el norte. Un día pasé afuera de una casa de población Matthei que estaba para arriendo y llamé al teléfono que salía en el anuncio. Así conocí a César Silva", recuerda. El minusválido había arrendado esa casa, de la que se decía dueño y la estaba subarrendando, cobrándole a los interesados el correspondiente mes de garantía. "Alguien que había sido víctima de él me alcanzó a alertar y deshice el contrato. Exigí que me devuelva la garantía y al final sólo perdí 10 mil pesos", recuerda el profesional que también llevó su caso hasta la Fiscalía de Osorno. |