| Usted está en : Portada : Crónica | Domingo 6 de febrero de 2005 |
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Por diferentes razones, numerosas personas no ejercen la profesión que les costó sacrificio y esfuerzo poder terminar. Por Elisa Barría. |
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Vocación, conveniencia, aptitudes y oportunidad son algunas de las razones que muchos jóvenes esgrimen a la hora de elegir una carrera en la educación superior, donde el esfuerzo académico por cuatro o cinco años es respaldado por el económico, provenientes de padres que en muchos casos, realizan verdaderas peripecias para pagar cada centavo de la educación de sus hijos. No obstante, no son pocos quienes al obtener un título profesional deciden -por diferentes motivos- dedicarse a ejercer otra actividad, que en algunos casos les entrega muchas satisfacciones, mientras que en otros de la mano del cada vez más complicado ingreso al campo laboral, deja un manto de frustracciones a aquellas personas que invirtieron tiempo y dinero en la realización de estudios superiores. Según una encuesta realizada por el sitio de empleos en internet Laborum.com y respondida por 2 mil 159 personas, el 37,5% contestó a la pregunta ¿tu trabajo se relaciona con tus estudios?, "Sí era lo que yo buscaba", en tanto el 46,3% respondió "No, pero no hay otra cosa". Finalmente, el 16,2% dice que su trabajo "No tiene nada que ver con lo que estudió, pero que le gusta". Uno de los aspectos que más preocupa de esta encuesta es que un alto porcentaje de técnicos y profesionales chilenos (46,2%) se siente desmotivado en su trabajo y continúa en él solamente porque no hay otra cosa. El nivel de frustración de estas personas es, en general, bastante alto, ya que luego de estudiar durante varios años no pueden realizarse profesionalmente. De acuerdo a esta encuesta, el 16% reconoce que le gusta su trabajo a pesar de que no se relaciona con sus estudios. "Es importante que quienes hayan estudiado una carrera profesional o técnica entiendan que no necesariamente deben trabajar en lo que estudiaron, ya que en la actualidad la vida laboral es muy larga y tiene muchos caminos", explicó Vicente Núñez, gerente general de Laborum.com, quien agrega que "hoy existen otros factores como el salario y los incentivos que en muchas ocasiones son suficientes para que la persona se decida por un trabajo que no se relaciona con sus estudios". Quienes día a día deben enfrentar mayor cantidad de problemas son todas aquellas personas que luego de estudiar la carrera que eligieron, ya sea técnica o profesional, hoy se ven obligados a trabajar en algo que además de no tener nada que ver con sus estudios no los satisface. Explicaciones para que una situación como esta afecte a un alto porcentaje de la población existen muchas. Entre ellas, que a los profesionales no se les enseña a ser trabajadores universales, que logren, según las necesidades del mercado, desdoblarse de su profesión de origen. "Otra de las causas para que las personas lleguen a trabajar en algo alejado de lo que estudiaron se debe a la debilidad de información que caracteriza al mercado laboral. No se trata de falta de vocación, sino más bien de poco conocimiento de la realidad laboral de la profesión que estudió. Es fundamental que se desarrollen políticas de mayor información, ya que de lo contrario las personas una vez que se dan cuenta de que su profesión no es demandada o se gana mucho menos de lo que pensaban se sientan desmotivadas", explicó el experto laboral.
SERVICIO PUBLICO Juan Santibáñez, encargado de la Oficina Municipal de la Juventud, estudió en el ex Instituto Profesional Osorno (IPO) Tecnología Forestal, tras haber cursado dos años Ingeniería en Acuicultura, aunque su gran aspiración fue estudiar Medicina, lo que finalmente no se concretó. "Terminé técnico forestal pensandos en mis papás, en la satisfacción que podía darles porque habían invertido en mí, y comencé a trabajar en una empresa, donde me di cuenta que el perfil profesional distaba mucho de lo que yo quería hacer. Yo era un tipo de mucho contacto con las personas", señaló Santibáñez, quien agregó que "trabajé casi un año en lugares totalmente aislados, con cero contacto de personas, donde trabajaba 12 días, y tres de descanso, entonces no tenía proyección de vida, de familia, y eso me comenzó a angustiar, en el momento hubo mucha autocrítica, pero fue una necesidad de vida". De este modo optó por abandonar el trabajo y posteriormente postuló a un empleo en la Municipalidad como encargado de la Oficina Municipal de la Juventud, cargo que actualmente desempeña. |
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